miércoles, 29 de octubre de 2008

Dos Hermanas, una ciudad para vivir (I)

"Dos Hermanas, una ciudad para vivir". Es el lema que puede leerse en algunos carteles de bienvenida a la ciudad. Los socialdemócratas del gobierno municipal se sienten muy orgullosos de lo bien que tienen la ciudad: hipódromo, campo de golf (en breve), velódromo (dejó de usarse durante 10 años), y procesiones por la calle cada dos semanas.

Ésta va a ser la primera de una saga de críticas a los que gobiernan mi "querida ciudad", y voy a empezar por algo que me afecta diariamente como miembro de la clase media-baja.

"Los Amarillos pintará de rojo sus autobuses para las nuevas líneas

Pedro Cela, El Correo de Andalucía

La empresa de autobuses de Los Amarillos, histórica en Dos Hermanas, tendrá toda su flota de la ciudad de color rojo cuando empiecen a funcionar las nuevas líneas. Se trata de una decisión tomada por la propia compañía tras más de cuatro décadas luciendo los vehículos de la gama que hace honor al nombre de la empresa"

Ésta mañana, como todas, me monté en el primero de los dos autobuses que debo coger hasta llegar a la universidad. En realidad es una hazaña poder coger los dos, porque cuando no falla uno, falla otro, y a la semana puedo perder unas 4 clases por culpa de la histórica y alabada empresa.

Pues bien, nunca suelo sentarme porque el primer trayecto es corto, pero hoy, como la barra para agarrarse estaba pringosa, decidí sentarme en la parted de atrás, y ésto es lo que pude ver:



No hace mucho cumplió el contrato de ésta empresa con el ayuntamiento, y salió a concurso el trasporte público. De nuevo volvieron a darle el servicio a Los Amarillos, y supuestamente iban a dotar los vehículos de rampas para personas con discapacidad, y bueno, en general, vehículos nuevos. Yo sigo mojándome los días de lluvia porque hay una gotera que cae en el único asiento libre, y sigo pasando frío porque la puerta trasera lleva yonosecuántos años rota, y un largo etcétera de desperfectos y definciencias en el servicio.
Lo que querría yo saber es, ¿qué parentesco tendrá el delegado de Los Amarillos con el concejal de policía y fiestas mayores? A nosotros, por lo menos, nos tiene por primos.




sábado, 25 de octubre de 2008

¿Por qué tengo que beber?

Qué gracia me hace la gente que va de revolucionari@. Quieren quitarte la mijita del ojo sin antes sacarse ellos el pedrusco del suyo.

Hoy, con la frase que he empezado, voy a referirme a esas personas que beben por no ser menos que los demás. Pongamos un ejemplo de gente "de mi tipo", por así decirlo; una noche en la Alameda, antifascistas, comunistas, ecologistas, INCONFORMISTAS...que siguen un patrón de conducta marcado por la sociedad actual. ¿Nadan contra corriente? Más bien practican un ritual sabático o sabatino, mientras critican a las religiones porque su rito es dominical, y curiosamente también se bebe alcohol, aunque en menos cantidades. (Pongo la Alameda por poner un ejemplo, no porque tenga nada en contra del lugar, al contrario).

Bien, a lo que iba. Hoy es sábado, y miles de jóvenes beberán, habrán yonosecuántos casos de comes etílicos, y mañana se levantarán con mal cuerpo, muchos de ellos vomitando, pero el lunes, la típica frase: "maaaadre, la que cogí el sábado", regocijándose de su hazaña que, bajo mi punto de vista, no fué precisamente divertida.


Suelo ir a la universidad con mi prima, y el otro día me comentaba: -"¿qué te parece?, salí el viernes y me tomé una cocacola mientras mis amigas bebían una cerveza tras otra, y se me acerca uno y me dice: ¿cómo te diviertes si no bebes?" ¿Tan mal está la gente que sin una sustancia artificial no son capaces de segregar adernalina como para divertirse? Eso es un gran problema...como el que se habitúa a la viagra para "rendir más" y después sin ella es un impotente.

Raro, ¿verdad? Nado contra corriente, nado contra el sistema impuesto intentando cambiarlo, lo que supuestamente es llamado ser revolucionario y de izquierdas. Eso sí, no sigo los hábitos que una gran mayoría sigue: no fumo ni bebo (y lo que le sigue sí lo hago, así que nada de bromitas ¬¬). Me jode tener que decir: no bebo porque tengo hernia de hiato...y porque no me da la gana. Pero lo primero es decir la enfermedad, sinó ya eres un bicho raro.

No es la primera vez que escribo sobre ésto, y sé que mucha gente me seguirá mirando como un bicho raro, y sí, lo soy, pero deberían cuestionarse, ¿pienso por mí mismo, o piensan por mí las mayorías?

"El acto más revolucionario de la vida es la duda, empezando por ponerse en cuestión uno a sí mismo.
Ser de izquierdas no es instalarse en la izquierda, sino la desinstalación permanente, que nos entrega a la corriente de las ideas y los meteoros, a la renovación continua."



martes, 21 de octubre de 2008

El hormiguero

Bien, aquí va mi primera publicación.

¿Habéis visto Titanic? ¿Y la peli de Disney Pixar "Antz, hormigas"? Yo hace tiempo que vi las dos; en Titanic es muy emotivo cómo un chico accede a la clase alta por unos días y tiene un romance con una señorita, y en Antz hay un final muy bonito donde salvan a toda la colonia y Zeta se convierte en rey.

¿Y por qué empiezo contando ésto? Lo mismo dije yo cuando el otro día en la facultad me ponen un powerpoint de las dos películas. Analizándolas, vemos cómo en una, cuando el barco colisiona, lo primero que hacen es encerrar a la 3ª clase para que no ocupen los botes antes que las superiores. No es tan fuerte el que cerraran la reja como el hecho de la existencia de esa reja (tenían ideado que, en caso de emergencia, los encerrarían). Las estadísticas dijeron que los botes de los ricos iban a menos de la mitad de su capacidad, para no mezclarse con la chusma y para ir más cómodos, acorde con su categoría.


En Antz, la hormiga obrera que se revela contra el sistema borreguil y derrocando al militar que quería imponer una dictadura, se casa con la princesa, y termina la película. Sólo dan un dato antes de los créditos: "se casaron y tuvieron varias miles de larvas". Vamos, que al final el obrero se convierte en rey, y por consiguiente, en opresor, porque necesita obreros que construyan túneles y militares que opriman a esos obreros para que no se rebelen.



¿Qué quiero decir con ésto? Nada nuevo, porque ya sabéis que el sistema siempre oprime, y que aunque la coyuntura social progrese un poco, la estructura es inmóvil, y siempre habremos oprimidos, y habrá opresores (hasta que nosotros queramos, claro).

Ala, una pequeña paranoya, pero que refleja cómo cuando somos más jóvenes, o cuando nos tienen la cabeza comida, sólo vemos lo bonito de las películas...cuando el trasfondo, en la mayoría de los casos, es horrible.

Salud!