viernes, 5 de noviembre de 2010

YA no te espero...

Ante la inminente visita de Benedicto XVI a nuestro país, se están formando una serie de movimientos sociales como el "Yo no te espero", "Besos revolucionarios", etc. Sintiéndolo mucho si decepciono a alguien, no me voy a sumar a ninguna de esas campañas, aunque muestre mi descontento por la financiación estatal del evento.

No es fácil proclamarse católico y de izquierdas, lo tengo más que comprobado, aunque me hacen gracia las personas que critican a una religión pero adoran a un líder político supremo y se someten a unas reglas más rígidas que la del msmo catecismo. Católico significa perteneciente a una iglesia universal que practica la fraternidad cristiana; otra cosa es que la religión se institucionalizase, mercantilizase, y por consiguiente, dejase de ser católica aunque siga utilizando el nombre.

Mi lema es YA no te espero...No espero a este cabeza de la iglesia católica que perteneció a las juventudes hitlerianas; no espero a la persona encargada de la doctrina de la fe durante los 70, que eliminó a tantos mártires de la Teología de la Liberación, como monseñor Óscar Romero. No espero a esa persona que prefiere la muerte de otros por transmisión de enfermedades venéreas cuando con un simple condón se podrían evitar.

No, no es la misma ansia que aquella noche de abril de 2003 cuando salí en tren hacia Madrid para ver a Juan Pablo II. Ese hombre sí era digno de esperar. Algunas ideas retrógradas, por supuesto, como cualquier persona mayor, pero fué otro mártir en campos de concentració de la URSS de Stalin; fué capaz de mediar entre países para evitar guerras, se acercó a líderes religiosos que la iglesia había quitado de su vista hacía mucho; pidió perdón por la Inquisición (500 años después, cosa que ni los castellanos hemos hecho por la mal llamada "reconquista").



Podrán quitarme lo que quieran, podrán tacharme de lo que sea, pero jamás me quitarán mi fe. Creo en un Dios-Cristo obrero, en una iglesia que ilumina sin arder, en los valores forjados antes de que Constantino hiciese del cristianismo la religión oficial del Imperio Romano. Católico y de izquierdas, como el mismo Jesús, revolucionario, como el mismo Jesús, nadando contra corriente, como el mismo Jesús.

Este papa no es católico, El Vaticano no es católico, el capitalismo no es católico...

"Ya no te espero, porque de esperarte hay odio, en una noche de novios, en los hábitos del cielo,
en madre de un hijo ciego. Ya soy ángel del demonio"

 

2 comentarios:

enrojecerse dijo...

oh, pues entonces quizá miraré la peli, el libro ya se cual es!
muar

panteraenlanoche dijo...

Olé, esta es una opiniín.
Bsos!!