lunes, 5 de julio de 2010

Patriotismo arrancado

Últimamente, con ésto del mundial, se pueden ver en ventanas, balcones, antenas y demás sitios curiosos, banderas de la actual España. Siempre, desde pequeño, intrínsecamente y creo que de manera involuntaria me han inculcado que quien la lleva es un "facha". Todavía, incluso sabiendo que no es así, cuando veo a alguien con la banderita no es que dé muy buena espina, y si indago un poco, creo que puedo encontrar la respuesta.

Hablan de que en otros países llevar su bandera no está "socialmente penalizado", pero Spain is diferent. Alguien puede ser patriota cuando ha luchado por una causa justa y se ha unido a sus compañeros para conseguirlo, pero en España siempre nos ha dado por pelearnos entre nosotros mismos. Parece que la única Guerra Civil que tuvimos fué la comenzada en 1936, pero nuestros antecedentes bélicos son sorprendentes:

  • Comenzamos con la Fitna de al-Andalus, una guerra civil entre los árabes de la Península que duró del año 1009 al 1031, desembocando en la deposición del califa Hisham II y el ascenso al poder de Muhammad ibn Hisham ibn Abd al-Yabbar, bisnieto de Abd al-Rahmán III, y con ello, la división de al-Andalus en Reinos de Taifas.
  •  Un poco más al norte, doscientos años después, se lleva a cabo la Primera Guerra Civil Castellana, de 1351 a 1369, entre los partidarios de Pedro I de Castilla (el cruel) y Enrique II de Castilla, por la sucesión y una crisis del poder nobiliario (les recortaron los privilegios y no les gustó). Aquí intervinieron numerosos reinos, cada uno con su bandera o escudo.


  • A continuación vino la Guerra Civil Catalana, de 1462 a 1472. Fué un enfrentamiento armado entre el rey Juan II de Aragón, conde de Barcelona, y las instituciones catalanas, Diputación del General (Generalidad y Consejo de Ciento) por el control político de Cataluña.Controversia política que enfrenta dos modelos opuestos: la monarquía y la oligarquía, el absolutismo y el pactismo.

  • Al mismo tiempo (entre 1465-1467), en Castilla, tiene lugar el Conflicto por la Sucesión entre Enrique IV y su medio hermano Alfonso.
  • Poco después, entre 1475 y 1479 se da la Guerra de Sucesión Castellana entre Juana de Trastámara (la loca) y su tía Isabel.

  • La Sublevación de Cataluña, Revuelta de los catalanes o Guerra de los Segadores (Guerra dels Segadors, en catalán) afectó a gran parte de Cataluña entre los años 1640 y 1652. Tuvo como efecto más duradero la firma de la Paz de los Pirineos entre la monarquía hispánica y el rey de Francia, pasando el condado del Rosellón y la mitad del de la Cerdeña, hasta aquel momento partes integrantes del principado de Cataluña, uno de los territorios de la monarquía hispánica, a soberanía francesa. La guerra comienza a raíz del malestar que generaba en la sociedad catalana la presencia de tropas, fundamentalmente castellanas, durante las guerras entre Francia y España, enmarcadas dentro de la Guerra de los Treinta Años (1618–1648). Los hechos del Corpus de Sangre de 1640, desencadenados por el amotinamiento de un grupo de unos 400 o 500 segadores que entraron en Barcelona y que conducirían a la muerte del conde de Santa Coloma, noble catalán y virrey de Cataluña, marcan el inicio del conflicto.
  • La Guerra de la Independencia española o Guerra del Francés, fue un conflicto armado surgido en 1808 por la oposición de España a la pretensión del emperador francés Napoleón I de instaurar y consolidar en el trono español a su hermano José Bonaparte, en detrimento de Fernando VII de España, desarrollando un modelo de Estado inspirado en los ideales bonapartistas. Guerra entre españoles y "afrancesados".

  • Y por último, llegamos a la Guerra Civil Española, de 1936 a 1939, detonada por un golpe de Estado frustrado que las tropas del General Franco quisieron dar contra la República Española. De nuevo, dos Españas luchando entre sí.

Después de todo este entramado de luchas internas y de banderas y escudos que han estado presentes en nuestra historia, ¿cómo pretenden que haya un patriotismo? En España no hay unidad porque nunca la hubo, y la actual bandera, la que llaman de "la unidad entre todos los españoles", es más bien la del sometimiento a otro régimen. Si la historia democrática hubiese seguido su curso, la bandera actual sería la que se acordó en el artículo 1 de la Constitución de 1931: ROJA, AMARILLA Y MORADA, con un escudo que representa la unión de los antiguos reinos de Navarra, Aragón, Castilla, León y Granada. Sin corona, porque el pueblo votó un estado republicano, así que estaría encumbrada por una muralla con almenas, simbolizando la fortaleza del país. Las columnas no descansarían sobre agua, sino sobre tierra, demostrando los cimientos democráticos y que, además, ya no somos un "imperio de ultramar".

Perdonen que no sea patriota, que no quiera pintarme la cara con el rojo, amarillo y rojo, y que no saque al balcón una de esas banderas, pero mientras es trozo de tela siga teniendo la marca de agua del yugo y las flechas para muchos de los que nos sentimos apátridas, no llegaremos a la verdadera democracia.



 

1 comentario:

enrojecerse dijo...

eh, eh. no soy alcoholica, por favor. sólo es que con unas gotitas mi cabeza empieza a pensar más de la cuenta, es normal, supongo.

pd: a mí la gente así con banderitas y su lenguaje extraño tampoco es que me den muy buena pinta.