miércoles, 26 de enero de 2011

Yo me remendaba, yo me remendé

No, no voy a cantar un villancico aunque el título del post dé pie a ello; mi época de campanillero quedó atrás el 30 de diciembre.

Hoy, harto de esos calcetines negros de mala calidad que siempre tienen agujeros, o como aquí los llamamos, "tomates", me puse a remendar el par que llevaba puestos. Nunca se me ha dado bien coser; de hecho lo único que hago bien es ensartar el hilo en la aguja. Pero bueno, aquí tampoco es cuestión de no dejar cicatriz, pues los calcetines van por dentro.

La cosa es que a mitad de mis labores se me ha venido a la cabeza el documental sobre la obsolescencia programada ("Comprar, tirar, comprar"). En esta psique consumista a la que estamos expuestos en el momento en que encendemos la tele, la radio, o salimos a la calle y nos cruzamos con una valla publicitaria, mi pensamiento automático hubiese sido tirar los calcetines e ir a comprarme otros a los chinos o al mercadillo; total, por 2 euros te traes tres pares. Pero mi "superyó" ha encerrado a mi "ello" por un momento y me ha salido ese desafío al sistema.

¿Por qué tirar algo que todavía se puede arreglar? ¿Porque es más barato uno nuevo que el tiempo que dediques a arreglarlo? Pero, ¿y la satisfacción de ponerte una prenda con la que te sientes cómodo y tú mismo has arreglado? Yo llevo usando las mismas camisetas de interior de invierno...pues aproximadamente 15 años. ¿Es que soy un rata? No, más bien he intentado comprarme camisetas nuevas y todas han dado de sí al segundo lavado, mientras "las de siempre" siguen suaves.

Puede parecer una tontería, pero si poco a poco, como las hormiguitas, todos hiciésemos lo mismo, acabaríamos con el sistema consumista.

2 comentarios:

Marta dijo...

Jaime, yo tambien me he remendao algun calcetin eh? sobre todo algunos a los q les tengo cariño como por ejemplo uno que tengo de la pantera rosa, que son calentitos y son altos, xq tenga un agujero en la punta no quiere decir que dejen de ser calentitos no?

Besitos
Marsu ;)

Abys ♒ dijo...

Es la época del consumismo y de la imagen... Se crece en la medida en que se tengan posesiones de todo tipo.

Un espacio propio (casa, apartamento, casa de playa, acciones de un club, etc.) puede ser necesario, pero se lleva al más allá. Ya no se requiere el espacio para cultivarse, sino para mostrarse. Un automóvil, entre más moderno y lujoso mejor, ropa adecuada y a la moda, como catalizador-autenticador de la belleza física. Los cds de moda, los aparatos electrónicos de última generación y el acceso a los espacios modernos.

En síntesis, nos encontramos en la época en que lo bello, lo espiritual y lo emocional, está siempre predeterminado por lo material.

Saludos :).